YOGATERAPIA-LA MIRADA INTERNA 2ºPARTE

septiembre 29, 2014 en El Blog de Yoga Namaskar, Yogaterapia por admin_yogana

V.—SOSPECHA DEL SENTIDO
El día tercero:
1.—A veces me he adelantado a hechos que luego sucedieron.
2.—A veces he captado un pensamiento lejano.
3.—A veces he descrito lugares que nunca visité.
4.—A veces he contado con exactitud lo sucedido en mi ausencia.
5.—A veces una alegría inmensa me ha sobrecogido.
6.—A veces una comprensión total me ha invadido.
7.—A veces una comunión perfecta con todo me ha extasiado.
8.—A veces he roto mis ensueños y he visto la reali-dad de un modo nuevo.
9.—A veces he reconocido como visto nuevamente algo que veía por primera vez.
… Y todo ello me ha dado que pensar. Buena cuenta me doy que, sin esas experiencias, no po-dría haber salido del sin-sentido.

VI.—SUEÑO Y DESPERTAR
El día cuarto:
1.—No puedo tomar por real lo que veo en mis sue-ños; tampoco lo que veo en semisueño; tampoco lo que veo despierto, pero ensoñando.
2.—Puedo tomar por real lo que veo despierto y sin ensueño. Ello no habla de lo que registran mis sentidos, sino de las actividades de mi mente cuando se refieren a los «datos» pensados. Por¬que los datos ingenuos y dudosos, los entregan los sentidos externos y también los internos y también la memoria. Lo válido es que mi mente lo sabe cuando está despierta y lo cree cuando está dormida.
Rara vez percibo lo real de un modo nuevo y entonces comprendo que, lo visto normalmente, se parece al sueño o semisueño.
Hay una forma real de estar despierto: es la que me ha llevado a meditar profundamente sobre lo dicho hasta aquí y es, además, la que me abrió la puerta para descubrir el sentido de todo lo existente.

VIL—PRESENCIA DE LA FUERZA

El día quinto:
1.-Cuando estaba realmente despierto iba escalan¬do de comprensión en comprensión.
2.-Cuando estaba realmente despierto y me faltaba vigor para continuar en el ascenso, podía extraer la Fuerza de mí mismo. Ella estaba en todo mi cuerpo. Toda la energía estaba hasta en las más pequeñas células de mi cuerpo. Esta energía cir-culaba y era más veloz e intensa que la sangre.
3.—Descubrí que la energía se concentraba en los puntos de mi cuerpo cuando éstos actuaban y se ausentaba cuando en ellos no había acción.
4.—Durante las enfermedades, la energía faltaba o se acumulaba exactamente en los puntos afec¬tados. Pero, si lograba restablecer su pasaje nor¬mal, muchas enfermedades empezaban a retro¬ceder.
Algunos pueblos conocieron esto y actuaron restableciendo la energía mediante diversos proce-dimientos, hoy extraños a nosotros. Algunos pueblos conocieron esto y actuaron sus elegidos comunicando esa energía a otros, y se produjeron «iluminaciones» de comprensión y hasta «milagros» físicos.-