AYURVEDA, MEDICINA TRADICIONAL DE LA INDIA, HERMANA DEL YOGA

octubre 30, 2014 en Yogaterapia por admin_yogana

Esta medicina milenaria asigna al otoño una importancia especial: es la estación en la que podemos depurarnos para recibir el invierno con vitalidad

El Ayurveda es un antiquísimo arte de curar, que se practica en India desde hace más de 5000 años en forma ininterrumpida. En el idioma sánscrito “Ayur” significa vida y “Veda” conocimiento. Literalmente significa “la ciencia de la vida”. No está concebido sólo como un sistema médico sino como un verdadero sistema de vida para promocionar la salud.

Fue formalmente reconocido por la Organización Mundial de la Salud como un sistema médico tradicional. El Centro de Medicinas Alternativas y Complementarias(NCCAM) dependiente del Instituto de la Salud de los Estados Unidos ubica al Ayurveda dentro de la categoría de los sistemas profesionales complementarios mayores. En la India existen 256 Colleges y Facultades de Medicina, donde se debe estudiar durante cinco años y medio para obtener el título de médico.

En la India coexisten junto con la medicina convencional distintos sistemas médicos. Dentro de ellos el  Ayurveda es el sistema médicos tradicional más importante de la India. Administrativamente el Ayurveda forma parte del Departamento AYUSH, el acrónimo de Ayurveda, Yoga , Unani , Siddha  y Homeopatía, dentro del Ministerio de Salud y Bienestar de la Familia.

El Ayurveda es una medicina viva que, por su concepción y su metodología, se integra con la medicina moderna, complementando sus valiosos aportes y soluciones. Acepta y promueve la observación y la investigación científica, la cual ha permitido corroborar muchos de sus postulados y recomendaciones.

Sus principios son universalmente aplicables a la existencia diaria de cada individuo. Actualmente crece el interés y la aceptación por el Ayurveda en todo el mundo porque ofrece soluciones prácticas a factores problemáticos de la medicina del Siglo XXI en un marco de profundo respeto por la persona y la naturaleza.

Es efectivo en la prevención y la cura de enfermedades, la preservación de la salud y la promoción de la longevidad

Postulados principales

  • Existe una equivalencia entre el universo o macrocosmos y la persona o microcosmos.
  • Toda experiencia positiva o negativa a nivel corporal tiene su efecto sobre la mente y viceversa.
  • Así como la verdad es infinita y única cada persona, los tratamientos posibles son infinitos y específicos para cada uno de nosotros.
  • La mejor medicina es la que cura al paciente.
  • Todo alimento es remedio y cada remedio es alimento.
  • Tradicionalmente, existen ocho especialidades: medicina general, pediatría y obstetricia, cirugía, oftalmología y otorrinolaringología, toxicología, virilización y rejuvenecimiento y psicología.
  • Sus bases filosóficas se rigen por la Teoría de los cinco elementos (éter, aire, fuego, agua y tierra), de la Tridosha (Vata, Pitta y Kapha) o de los tres tipos corporales, los siete dhatus o tejidos, los tres malas o productos de excreción, y la Trinidad de la vida conformada por cuerpo, mente y espíritu.

 “El Ayurveda, según la constitución de cada persona, ofrece un plan integral para mantener y/o restablecer el equilibrio mente-cuerpo en base a la alimentación, la actividad física, las rutinas cotidianas, la armonía mental y el desarrollo espiritual, sumando el apoyo de hierbas medicinales y de técnicas de desintoxicación y rejuvenecimiento”

Esta medicina milenaria asigna al otoño una importancia especial: es la estación en la que podemos depurarnos para recibir el invierno con vitalidad

“El Ayurveda es un sistema médico que nació en la India y hoy se practica en todo el mundo, que integra en su concepción que hay una interrelación entre el cuerpo y la mente y que existe también un núcleo profundo intocable que es el área del espíritu. Es una ciencia auxiliar de los Vedas, su objetivo es mantener la salud más tiempo, o restablecer a salud en caso de enfermedad, con el único propósito de poder cumplir los objetivos de la vida. La salud por la salud en sí misma no tiene sentido. Lo que sí sabemos es que apenas tenemos un dolor abdominal, una pequeña infección, un dolor de cabeza, se nos alteran la mente y las posibilidades… Entonces, eso nos distrae de los propósitos de la vida”, así explica el doctor Jorge Luis Berra, profesional con más de 30 años de experiencia en Medicina y con veinte dedicado al aprendizaje, la práctica y enseñanza del Ayurveda, que aprendió en sucesivos viajes a la India, entre 1987 y la actualidad.

Dentro del Ayurveda como salud hay cuatro pilares fundamentales: la alimentación; la actividad física, no solamente entendida como actividad deportiva; las rutinas cotidianas y la armonía mental.

El alimento: pilar fundamental

“La primera evidencia escrita del Ayurveda –que tiene por lo menos 2800 años de antigüedad- es un texto que se continúa enseñando en las universidades en la India, el Caraka Samhitâ, que quiere decir ‘la colección de Caraka’. Allí dice por ejemplo que la primera farmacia está en la cocina; no la única, pero sí la primera. También se ofrece la definición de ‘alimento’: para el Ayurveda, es todo lo que entra por los sentidos. O sea, no sólo lo que comemos sino las impresiones táctiles que recibimos, los aromas, lo que vemos, lo que escuchamos… Cuando se refiere estrictamente a lo que en Occidente entendemos como ‘alimentos’, señala que estos se pueden clasificar de acuerdo a su efecto sobre el cuerpo y sobre la mente: hay algunos que ayudan a centrar, a armonizar la mente, y son tónicos para el cuerpo, ayudan a lograr una estructura sana; esos alimentos se llaman sátvicos. Después están los rajásicos, que pueden ser potencialmente buenos para el cuerpo pero que desequilibran la mente, hacen que el centro esté afuera. Por último están los alimentos tamásicos que son inapropiados, porque desequilibran el cuerpo y la mente. Los primeros, los sátvicos, serían: la mayor parte de los vegetales, aceites de primera presión, nueces, semillas, lácteos no procesados, edulcorantes naturales… En los segundos entran los alimentos muy especiados, los alimentos con sabores ácidos intensos, el vino, potencialmente la carne, aunque ésta última también puede ser considerada tamásica. Dentro de los tamásicos están las comidas desnaturalizadas: la comida chatarra, muy refinada, con conservantes, todo lo que luego lleva a enfermedad.

De la misma manera que nosotros utilizamos el laboratorio para identificar hidratos de carbono, proteínas, grasas, vitaminas, etc. los sabios se dieron cuenta que, de acuerdo a sus sabores, los alimentos producían diferentes efectos. Y hoy sabemos que hay una correlación entre los sabores de los alimentos y la composición de los mismos. Este laboratorio que todos tenemos -que es la lengua y las papilas gustativas- identifica las diferencias: los alimentos de sabor dulce ayudan a la formación de estructura de nuestro cuerpo y al mismo tiempo a la serenidad de la mente. Cuando digo dulce no me refiero a la golosina, sino a los cereales, la leche, la carne. La gente dice ¿cómo la carne? Y la verdad es que hay que echarle sal para cambiarle el gusto… En fin: en general los alimentos que tienen hidratos de carbono, proteínas y grasas tienen sabor dulce. De la misma manera el sabor ácido ayuda a fortalecer la digestión. La famosa ‘picada’: se come al principio, para aumentar el apetito no para saciarlo. Así cada uno de los seis sabores que son: dulce, salado, ácido, amargo, astringente y picante nos aportan a nosotros diferentes compuestos que necesitamos y que también van a tener efecto sobre la mente”.

“En la época del otoño es mucho más importante comer una alimentación sátvica: son alimentos que están más cercanos a la fuente de la vida, que es el sol. Nosotros hablamos del prana y la gente piensa que es un concepto sutil, y no. El prana también lo podemos relacionar a nivel físico con al clorofila. La clorofila produce el intercambio de oxígeno y anhídrido carbónico por acción del sol y permite la vida en el planeta. En la medida que una persona consuma más alimentos que están más cerca de esta fuente, va a ser más vital. Si uno come el vegetal recién cortado, está muy cerca. Si uno come el animal que come ese vegetal, está más lejos. Y si uno come la conserva de ese animal, está más lejos todavía.

Otro concepto importante para esta época es la realización de depuraciones suaves. Nuestro cuerpo es muy noble y hace gran parte del trabajo solo, pero hay alimentos que tienen la propiedad de ayudar a la limpieza de nuestro aparato digestivo, y una mayor limpieza va a llevar a mejor funcionamiento, disminución de alergias y de enfermedades degenerativas. Los alimentos amargos, de hoja verde, negra, y las plantas medicinales tienen elementos químicos que ayudan a una buena evacuación, y a prevenir enfermedades cardiovasculares”.

En cuanto a lo emocional, ¿cómo podemos atravesar mejor esta etapa Vata?

-Vata son dos cosas, como mínimo: es una energía -el movimiento-, y uno de los nombres de los tres tipos corporales. Pero todas las personas tenemos energía Vata. En un lugar donde hay cuatro estaciones definidas, la transición más importante es del calor al frío, que también es seco y ventoso. La práctica de automasaje, de ejercicios respiratorios (el Pranayama); la práctica de la meditación, simplemente darse un momento de tranquilidad, de contacto con uno mismo y prestarle atención más atención a la exhalación, no a la inhalación, son herramientas que pueden ayudarnos a encontrar el propio equilibrio en esta época del año.

A veces uno intuitivamente busca lo que lo equilibra. Y otras veces nos manejamos buscando aquello que nos desequilibra y funcionando como el alcohólico o el diabético, que busca alcohol, o azúcar, porque cree que es lo que necesita… Por ejemplo, las personas Pitta (más ejecutivas, de contextura intermedia, buena digestión, calurosas, de pensamiento lógico, con tendencia al enojo frente al estrés) si están desequilibradas van a tener tendencia a ponerle sal a la comida antes de probarla; equilibradas, van a preferir alimentos frescos, más amargos, más dulces en el sentido más amplio. Las personas Kapha (más sólidas, más estables, con digestión lenta y tendencia al sobrepeso) cuando están equilibradas, van a tener tendencia a buscar alimentos más calientes, que les faciliten la digestión y les aligeren el cuerpo; desequilibradas, van a buscar el dulce excesivo que las lleve a aumentar su tendencia al sobrepeso. Las personas Vata (de constitución más menuda, mucho más movedizas, de piel seca, más friolentas, con tendencia al insomnio, a los dolores, a la constipación, a la distensión abdominal) cuando están equilibradas van a tener tendencia a comer alimentos más húmedos, más suaves, más calientes, más nutritivos, de manera más regular, y desequilibrados van a olvidarse de comer, o comer alimentos más fríos, más secos; o van a comer una golosina que rápidamente les dé calorías porque están preocupados y no pueden comer. Hay personas que tienen más tendencia a comer equilibradamente y otras más desequilibradas. Hay que autoobservarse y aprender a encontrar el propio equilibrio.

Recetas para el Otoño

Por el Dr. Jorge Luis Berra

Depuración con cuatro plantas medicinales combinadas: diente de león; bardana; llantén y cola de caballo. El diente de león y la bardana ayudan a la depuración hepática y de la sangre, también del aparato digestivo; el llantén es tónico del aparato digestivo y la cola de caballo es depuradora de la vía urinaria. Lo que se hace es una combinación de partes iguales de cada una de estas plantas medicinales y se toma una cucharada de té de la mezcla por cada taza que se vaya a consumir durante el día: 800 cc de agua, aproximadamente. Se hierve tres a cinco minutos, se deja reposar diez, se cuela y se coloca en un termo o en la heladera y se bebe cuatro tazas diarias. Conviene tomarla tibia o caliente. Se descarta el resto al fin del día. Una sugerencia es no tomarlo después de las 8 de la noche para no levantarse a orinar. Esto no lo pueden tomar embarazadas.

Para las mujeres también se puede hacer en la segunda mitad del ciclo, después de la ovulación, para reforzar el proceso natural del organismo.

Autor: Dr. Jorge Luis Berra. Fundación de Salud Ayurveda Prema, 1999-2012.  www.medicinaayurveda.orgReportaje al Dr. Jorge Luis Berra publicado en la revista Uno Mismo en las ediciones de Argentina y Chile en el año 2009.